Qué triste. Hoy, luego de salir a almorzar con mi marido, por primera vez vi a mi casa -que amo y que construí con mi amorcete paso a paso y con mucho esfuerzo- como una casa muerta. Una casa en la que vive una pareja infértil.
A ver, hace banda que sé que soy infértil, pero hay días en los que la infertilidad se nota más... No sé, es como cuando alguien muere. Pasan los años y hay meses que sentís que esa persona falleció ayer; y hay otros, en los que te parece que se murió hace años. ¿Nunca te pasó?
Lo cursioso y lo que me recuerda la infertilidad es que el tiempo del duelo no es cronológico. No importa ya mucho hace cuánto que busco ser mamá y no lo logro... Porque basta que un día entre a mi casa y la infertilidad de repente me aplaste, o me parezca algo reciente, algo que no sabía que tenía.
| Así somos nosotros. Mi marido y yo. Actitud 100% verosímil. |
Ayer fuimos a cenar a lo de mi cuñado y su mujer, nos recibieron con una picada riquíiiiiiiiiiisima. Ellos también tienen problemas para concebir, Nanu viene de perder dos embarazos en la semana 5/6 en una búsqueda que le lleva más de un año y medio más o menos. Luego de la cena y una vez en la cocina, le pregunté cómo llevaba su infertilidad y me contó que -lo mismo que siento yo y probablemente ustedes del otro lado del monitor- a veces es terrible, otras no tanto, otras más terrible que las que parecían durísimas, etc. Y me contó que estaba haciéndose análisis, que mi cuñado tiene un esperma medio debilucho y que lo pusieron a tomar vitaminas (luego de tomarlas un mes y medio parece que funcionó porque quedaron embarazados pero ella lo perdió a las pocas semanas), que ella tendría algún problema de coagulación; que, contrariamente a la trombofilia, le costaría o tardaría más en coagular... y por primera vez habló de inseminación artificial; "Vicky, no me importa, estoy harta y no quiero volver a pasar por algo así; si tiene que ser intervención que sea. Si tengo que tomar hormonas, que sea. Pero yo quiero quedarme embarazada".